jueves, 13 de enero de 2011

Capítulo 11!!


Marta
Después de que mis mejores amigos volviesen de sus lunas de miel respectivas, dejé a Anabel con Peke y me dispuse a cruzar medio mundo para ir a Idris, el país de dónde venimos los cazadores de sombras. Como sólo nosotros podemos entrar en él, ya que está protegido mágicamente de los humanos, el viaje fue más aburrido que peligroso, y muy largo, porque no se puede ir a Idris en coche.
Cuando llegué a Alacante, la capital, fui donde la Clave tenía los Instrumentos Mortales: la Copa y la Espada de Raziel. Como no había nadie, nadie me detuvo.
Después fui al lago, que habían descubierto, era el espejo, el tercer Instrumento Mortal. Allí invoque a Raziel. Tampoco me voy a entretener en contaros cómo, porque no tengo ganas, y porque no tengo por qué ir desvelando secretos de los Néfilim, ¡COÑO YA!
La figura de Raziel se irguió, imponente, ante mí.
-Cazadora, has osado despertarme. Espero que tus intenciones sean puras – me dijo con su poderosa voz.
-oh! Alabado ángel! ¡Creador de los Néfilims! ¡Oh poderoso ser, a quien debemos nuestra existencia!
-corta el rollo, ¿Quieres? Que estamos entre colegas.
-ah no, es que me habías asustado – repliqué
-Bah, eso es parte del show… tú sabes, si alguien te invoca, que menos…
-Guay… bueno a lo que vengo, necesito un favor que sólo tú puedes hacerme.
-Ya, imagino… ¿Quieres un chicle? Son de fresa ácida – me ofreció.
-No, gracias – dije tratando de contarle mi plan – lo que necesito es que devuelvas a la vida a Jace.
-Puf, no me podías pedir el teléfono de Brad Pitt, como todas las Néfilims adolescentes…
-Pero… ¿Puedes hacerlo? – le pregunté.
-¡Pues claro que puedo hacerlo! Pero claro, todo tiene un precio.
-¡Raziel! ¿Te me estás insinuando? – pregunté sorprendida, aunque la idea de acostarme con un Ángel tampoco me parecía tan mala.
-No es eso mujer… necesito que me des algo a cambio. Y, dependiendo de lo importante que sea esa persona para ti, más importante deberá ser esa parte, porque sino esa persona no volverá completamente, sino solo una parte de él…
-Joder, tendría que haber traído a Javi… con que hubiese dado una uña del pie… - divagué – no sé. ¿Qué puedo dar?
-Eso, amiga mía, depende de ti. Yo no puedo ayudarte, por el libre albedrío y tal… no puedo romper esa norma.
-¿quién puso esa norma? – le pregunté, extrañada - ¿Quién está por encima de un Ángel? – la respuesta no me debería haber sorprendido.
-¡Pues yo!
-¿Y qué pasa si te la saltas?
-Bueno… nada realmente, pero si lo hago contigo, luego todos querrán lo mismo, y no puedo tener favoritos.
-¡Pero si soy la única de mi especie! – le dije, irritada, ya que este Ángel me sacaba de mis casillas.
-Bueno pero… Oye, ¡Deja de replicarme, que soy un Ángel, coño ya!
Aunque no estaba para nada de acuerdo, tuve que tragarme mi orgullo y aceptar lo que me decía. Después de pensar mucho, llegué a una conclusión:
-Para recuperar el cuerpo y el alma del Cazador de Sombras Jace, yo, marta, Cazadora de Sombras, doy mis recuerdos como ofrenda – dije con decisión.
-Así sea…
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
En otro lugar…
Al mismo tiempo que yo hacía mi sacrifico, Silvia y J.E. estaban teniendo algunos problemas con la maternidad y paternidad. La niña era muy inquieta y los traía locos, a pesar de que los vampiros tienen energía infinita,  y por las noches se levantaba sonámbula para intentar matarlos, por eso de ser vampiros y Néfilims supongo, es lo que tiene cuando tu tía postiza es una enemiga mortal de tu especie, pero bueno…
Uno de los días, Anabel entro con una estaca (a pesar de que Peke y J.E. se las quitaban todas las noches, y bueno, no suele haber estacas de madera en un palacio donde viven vampiros, pero la niña siempre se hacía con una y nadie sabía de dónde se las sacaba).
-Oh dios mío, no sé qué más hacer – dijo Peke.
-Tranquilícese señorita cariño – le respondió J.E. – lo estamos haciendo lo mejor que podemos.
-Lo sé – dijo Silvia – pero aún así… claro, es que nunca podremos igualarnos a Marte. Ella es mucho mejor madre, comparándonos con ella, todo el mundo es un padre o madre horrible…
Bueno en verdad yo no estaba allí, y no me han contado las conversaciones que tuvieron, pero he tratado de ceñirme a la realidad lo máximo posible xD
-Ojalá vuelva Marte pronto.
Como si lo hubiese oído, Eva llamó a la puerta de los aposentos de Peke, con su camisón de dormir sexy.
-¿Qué pasa Eva?
-Mi señora, su amiga Marte acaba de regresar a palacio… y trae consigo al señorito Jace.
Después de unos segundos procesando la información, Peke y J.E. salieron de la cama y bajaron a recibirme. Había algo en el tono de voz de Eva que hacía entrever que algo no iba del todo bien. Pero eso ya es otra historia…

viernes, 7 de enero de 2011

Capítulo 10

Capítulo 10
Silvia (Cada vez hay más personajes y es más difícil protagonizar):@
*Silvia se ha conectado*
Javi: y me sale el cubierto a 30€ por cabeza. Ah, hola Peke.
Silvia: ¡Chicos, me caso!
Marta: ¿¿??
Jace: ¿¿?? ¿Con quién?
*Anabel ha enviado un zumbido*
*Shu_BaRoH_ShuRMaNitOoO_PoTenTorrOh ha enviado un zumbido*
Silvia: ¡es un secreto! J
Javi: eres una envidiosa Peke! Así que me caso yo, y a ti se te antoja.
Silvia: ¿Javi te casas? ¡Qué sorpresa!
Marte: se casa con Luke.
Jace: homogay reprimido…
Javi: ¡Basta! Tenemos que ser una familia y en el fondo le quiero, tuvimos una aventura muy bonita.
Silvia: chicos, ¿están Eva o J.E. con vosotros? No los encuentro por ningún lado.
Javi: ahora que lo dices, mi familia tampoco está.
Marta: Anabel tampoco. Tal vez hayan salido a jugar todos juntos. Como no tienen que estudiar…
Javi: aprovechando que estamos libres, podríamos ir a tomar algo todos juntos.
Y así lo hicimos, fuimos todos juntos al wok a hartarnos de comer.
-¡Eh mirad eso! – dijo Marte señalando el cielo.
En el cielo, la gran estrella del Sistema Solar se había hacho más grande, y a su lado, el satélite del planeta, la Luna, se había colocado a su lado (aunque en el espacio estuvieran a kilómetros de distancia, en el cielo parecían primos- hermanos) como si estuvieran cogidos de la mano.
-¿Cómo puede ser que estemos mirando al Sol sin cegarnos? – inquirió Jace.
-Yo soy la Reina de los vampiros. Pocas cosas pueden hacerme daño.
-El Sol quema más que el fuego Peke, puede hacerte daño…
-Pasad a lo importante, mi familia va a quemarse. Ahora que por fin senté la cabeza… me costará siglos enamorarme de nuevo…
Delante del Sol, en la mediatriz de la recta que unía la gran Estrella con la Luna, se habían situado 5 imponentes figuras que amenazaban con algo, que no sabíamos que era…
-Voy a destruir el mundo- dijo Luke con su voz gutural.
-Cariño deja de hacer el tonto y ven aquí – le ordenó Javi desde el suelo.
-Papá, tu morirás el primero – le dijo Baro.
Junto a ellos estaban Anabel, Eva y J.E. ¡Oh no! ¡Era la Revolución de los recién llegados! El resto de los humanos empezaron a huir del planeta subidos en globos.
-Eva, te ordeno que vuelvas a mi lado y me abaniques. – grité.
-Ya no pertenezco a usted, mi señora – me respondió.
-¡J.E.! Si no bajas no podremos casarnos – probé con el otro a ver si había suerte.
No la hubo. Me sacó la lengua y se metió un dedo en la nariz.
-¿Te casas con J.E. Peke? Enhorabuena – me preguntó y exclamó Javi, dándome un abrazo.
-mmm no me gusta Peke, eres demasiado inocente para él, si vieras las cosas que me hace en mis fantasías… - observó Marta.
-¡Así que en tus fantasías eh! – Protestó Jace, enfadado – pues si vieras lo que me hace a mí Eva…
-Otra crisis Peke – me dijo Javi dándome un codazo – es mi oportunidad para ligarme a Marta.
-¡Javi que te vas a casar!
-¡Pero con un tío! Le quiero mucho pero… de vez en cuando echo de menos a una buena parienta. Si tuviera mi harén… pero Luke me lo ha prohibido Snif L
Javi de tapó los ojos, para impedir que le viera llorar.
-¿Es que nunca vais a tener miedo de mí? – se quejó Luke desde los aires.
-Además – continuó Javi dirigiéndose hacia mí, ignorando a su futuro marido – mi futuro esposo es un maníaco depresivo que quiere destruir el mundo.
-¡Javi si no quieres casarte no te cases, pero no busques excusas tontas!
-ahora veréis – exclamó Luke dando vueltas sobre sí mismo – MARIONETAS MÍAS – llamó a los demás – atacadles.
Cuatro oponentes para cada uno de nosotros. Baro se lanzó sobre Javi, Anabel sobre Marte, Eva sobre Jace y mi futuro esposo sobre mí. Daba la casualidad de que éramos los 4 invencibles, así que nos libramos de ellos sin problema. Mientras, Luke seguía por los cielos, girando como si del movimiento de rotación de La Tierra se tratase.
-Observad con vuestros ojos… EL FIN DEL MUNDO…
Ya no quedaban humanos en el planeta. Todos se habían esfumado, salvo nosotros.
De repente el Sol, volvió a calentar más y más y el cielo comenzó a rasgarse como si fueran tiras de papel de regalo, dejando entrever detrás un fondo blanco, vacío, era la nada…
Por desgracia, una de esas tiras de papel de cielo cayó sobre el indefenso Jace, que no pudo hacer nada y le fue imposible evitar morir…
-¡Jace! ¡Mi amor! – lloraba marta cayendo de rodillas junto al cuerpo, intentando reanimarle. – no te mueras…
-jajajaja- se reía Luke.
-¡Papá! – lloraba también Anabel, intentando hacer la respiración boca a boca a su padre. Como si supiera…
Finalmente, todo se volvió blanco. La vista se nos nublaba, y al final, nuestras vidas también perecieron.
-¿Qué pasa? – preguntó Javi en el más allá.
-hemos muerto – dijo marta sin expresión alguna en la cara – pronto me reuniré con mi querido Jace.
-Pero yo era una vampira… técnicamente ya estaba muerta, ¿Cómo ha podido matarme?
Pero sin darnos cuenta, algo tiró de nosotros, haciéndonos volver a la vida, pero no a todos… Jace no había vuelto.
-Está bien, quería vengarme por lo que le hicisteis a mis padres y a mi peluche, pero cuando os maté me di cuenta de que iba a echaros de menos. Así que reconstruí el mundo, llamé a los humanos para que vinieran y haceros el mundo más acogedor.
-Si es que te aburres demasiado cari… - le dijo Javi, abrazándolo y besándolo – voy a tener que comprarte un puzle.
Marta, que hasta ahora había estado contenta por la vuelta, miró a todos lados, con una mirada de desesperación.
-¿Y Jace? ¿No vas a hacerle volver? –preguntó Marte.
-No – respondió Luke.
-Jo.
-hay algo que yo me pregunto, ¿Cómo has hecho que se acabe el mundo?- pregunté.
-¿Qué más da eso? Hemos vuelto – nos dijo Baro.
Todos volvieron a la normalidad y al final Javi y Luke, J.E. y yo, nos casamos a la vez, para compartir gastos, invitados y eso...
Marta fue a la boda sola, porque Jace estaba muerto, pero siempre estará vivo en nuestros corazones.
Parece que todo iba a ser feliz para nosotros (de hecho en la boda pusimos perdiz para comer), pero NO, una tragedia estaba a punto de suceder, y muchos cambios marcarían nuestra vida, pero eso ya es otra historia…