lunes, 29 de noviembre de 2010

Capítulo 9!!

Capítulo 9

Javi (ya era hora de que me tocara)

Después de unas largas vacaciones (un mes sin hacer absolutamente nada), mi harén estaba vacío, y es que Luque no paraba de desconvertir a mis brujitas y ya solo me quedaban un par y bueno… también mi hijo, aunque el apenas me echaba cuenta, ya que se había aficionado a los videos de hentai e iba a su bola…

-Papá, mira –me ordenó mi hijo, que llevaba un delantal rosa y una gran bandeja en la mano –he hecho una torta de chocolate y galletas.
-¡Anda qué rica!, pero oye… ¿por qué tiene forma de culo rechoncho?
-No se… -respondió el pequeño

Un escalofrío salvaje me invadió. Desde mi encuentro con el/la joven Luque asexual/ser-sin-genitales, me sentía bastante sensible con las cosas rechonchas, y es que era verlas y ponerme a llorar… Intenté taparme, procurando que mi hijo no me viera en ese estado, pero fue inútil.

-He intentado que se parezca lo más posible a mi culo.

Me quedé pasmado, mi hijo siempre había sido muy delgado, así que no le encontraba sentido a la tarta. En ese instante Baro (que era como le llamábamos cariñosamente) se dio la vuelta. Tenía un culo enorme.

-Hijo, tienes que empezar a hacer dieta, ¿desde cuándo estás tan gordo?
-¡Ahí va!...pues no me había dado cuenta… no importa. Sólo tengo que aplicarme un hechizo y yasta.
-Bien pensado hijo, te ayudaré con la magia.
-No, mejor tú no hagas nada…mago de pacotilla.
-¡Uy lo que ha dicho!
-Lo siento papa, no sé que me ha pasado.

No le dimos más vueltas al asunto. Mi hijo conjuró su hechizo…pero no funcionó.

-Papá, he perdido mis poderes. AJAMCABRONAZOAJAM.
-¡HIJO!

Empecé a preocuparme, así que decidí conectarme a la red telepática para pedir consejo a mis amigos. Seguro que ellos podían ayudarme. Además era muy probable que Peke y Marte estuvieran jugando a las pompitas.

*Javi se ha conectado*
Jace: Silvia noooo ¡Más de 1000 partidas!
Silvia: ¿qué quieres? ¡Tengo que entrenar para vencer a Marte!
*Anabel ha enviado un zumbido*
Marta: Mirad, se ha conectado Javi
*Anabel ha enviado un zumbido*
Javi: hola a ti tb Anabel
Anabel: ^^
Javi: Chicos, tenemos un problema.
Marta: ¡Pero si estamos en agosto! No puedo ir tengo que estudiar para septiembre
Jace: ¡Es que hijo… ni en vacaciones nos dejas en paz!
Silvia: Yo estoy de vacaciones todo el año, así que me da igual.
Javi: mi hijo… está muy raro. Ha perdido sus poderes y encima me insulta.
Jace: Yo siempre te insulto y a mí no me pasa nada.
Javi: además ha engordado un pelín. Jace eso no me lo dices a la cara…
Anabel: A lo mejor es cosa de genética
Javi: pues ahora que lo dices… no conocí a su madre.
Jace: seguro que no es ni hijo tuyo. Te lo han colao…eso explicaría por qué es tan poderoso siendo hijo de un paquete como tú.
Javi: Jace… tú y yo un día tendremos problemas
Silvia: ¿xq no se conecta Baro y le preguntamos a él?
Javi: Porque no tiene poderes, ya os lo he dicho.
*La_Sirenita_Rechoncha se ha conectado*
L-S-R: muy buenas a todos.
Marte: eres una pesada metiéndote en nuestras conversaciones.
Silvia: Si, es de mala educación meterse en conversaciones ajenas.
L-S-R: estábais hablando de mi hijo, tan ajeno a mí no es.
Javi: … ¿tu hijo? Un momento… ¿no hablarás de Baro verdad?
L-S-R: ¿Qué birria de mote es ese?
Silvia: viene de barómetro, se lo puse yo: D: DxD
Marta: ¡entonces es cierto, eres “la madre” de Baro!
L-S-R: Si, lo engendramos el otro día.
Javi: mientes, es físicamente imposible. El niño estaba en mi puerta desde mucho antes de que tú y yo nos acostáramos.
L-S-R: Lo sé. En nosotros las hadas, los embarazos apenas duran unos minutos. Una vez tuve al niño sólo tuve que viajar en el tiempo y dejarlo delante de tu puerta.
Silvia: dado como es Baro no podía tener una madre más surrealista y divertida al mismo tiempo. En el fondo, no me sorprende…
Marta: ¡Qué historia tan divertida!
Javi: Si eres su madre, ¿podrías decirme entonces qué le pasa?
L-S-R: tu hijo no es tan poderoso porque sí. La magia de los magos se puede acrecentar si se le echa polvo de hadas pero ese poder se debilita en unos horas. Nuestro hijo tiene sangre de mago y de hada, así que por eso es tan poderoso. Pero después de tanto tiempo sin ver a su madre, su esencia de hada se esfuma. Además, si tenemos en cuenta que lo explotasteis creando humanos, el pobre mío…
Javi: ¿Cuál es la solución para que se cure y no vuelva a sucederle más?
L-S-R: que vivamos juntos como una familia feliz, y me dejes formar parte de su educación.
Javi: ¿Y por qué se ha puesto gordo y me insulta?
L-S-R: genética, supongo.
Jace: Sirenita, tú y yo nos vamos a llevar bien… el odio une montañas.
Javi: está bien, seremos una familia.
Marta: ¿soy la única que piensa que esto es un poco raro?
Silvia: yo tb, pero ¿Qué más da? Al final ha triunfado el amor. Además, no hemos tenido que hacer nada, así da gusto.

Finalmente, Luque, José María y yo fuimos una familia, pero después de todos los trastornos de sexualidad del hada, decidió dejarse un pene, así que el niño se hacía un lío porque no sabía a cuál de los dos llamar papá.
Posteriormente otras aventuras acapararon la atención de todos nosotros, bodas, bautizos, comuniones, novios y novias a la fuga…pero eso ya es otra historia.



lunes, 22 de noviembre de 2010

Capítulo 8!!

Capítulo 8:
Jace.
¡Buenas a todos! Llevaba un tiempo queriendo contar la historia, pero Marta y Silvia siempre acaparan la narración ¬¬.
Antes de empezar voy a hacer un breve resumen de lo que levamos hasta ahora… Hace eones, toda la energía del universo se halla concentrada en un punto. Este punto explotó y creó el universo. Y, de repente, estamos en este punto de la historia. Luque se había ido, pero todos sabíamos que volvería, por lo que nos entrenábamos para derrotarlo de una vez por todas. Incuso Javi trabajaba, porque se había quedado sin harén y le teníamos prohibido fabricar más brujas.
Nuestros miedos se vieron confirmados un día que a Javi le llegó una nota. Estábamos charlando telepáticamente para matar el tiempo, porque estábamos aburridos, y probando los nuevos juegos que habíamos instalado. Vamos, que Marta le estaba pegando una paliza a Silvia en un juego de las pompitas.
Marta: Peke, déjalo, eres muy mala.
Silvia: ¡Te odio! ¡Otra vez, que ahora sí que te gano!
*Javi se ha conectado*

Javi: ¡Chicos! Menos mal que estáis aquí.
*Anabel ha enviado un zumbido*
Silvia: ¿Qué pasa, Javi?
Javi: pues que hoy ha ocurrido algo. Como cada día, una lechuza ha entrado por la ventana para traer el correo y ha llegado una carta de nuestro amigo Luque.
Marta: ¿Nuestro amigo Luque? No recuerdo tener a ningún amigo Luque… ni siquiera en el Facebook.
Silvia: Marte, se refiere a la sirenita rechoncha.
Marta: ¡Ah, claro! ¿Y has abierto la carta?
Javier: No, gracias al entrenamiento que he recibido me ha dado por pensar antes (y eso que a mí me da miedo pensar) y he considerado que era mejor echarle un hechizo para averiguar si es una bomba o una trampa.
Silvia: ¡Qué bien pensado, Javi! ¿Y qué resultados has tenido?
Javi: no, si al final me he dado cuenta de que yo no sé hacer ese hechizo.
Jace: Pregunta a tu hijo, que es más listo que tú. Lo cual, claro, no es difícil.
Javi: Te he oído ¬¬. Se lo iba a decir, pero es que está viendo unos capítulos de Dora la exploradora. Es una serie nueva, con una canción que le encanta… “mochila, mochila….mochila, mochila (8)”. No lo quería molestar, así que lo abrí.
Marta: ¿Y qué, que dice?
Javi: leo…ejem, ejem…”Wapetón, esta tarde nos vemos a las 12:00 h en el castilo de la Cenicienta, que estará vacío. Tengo una sorpresita para ti. Besos. Tu sirenita. P.D: No llevaré ropa interior” ; creo que sería interesante ir.
Jace: No creo que debas ir… podría ser peligroso.
Javi: ¡Pero tenemos que ir! ¡Qué no llevará ropa interior! Digo… porque así podremos averiguar sus perversos planes.
Silvia: Podríamos ir todos. Te acompañaremos por si estás en apuros. Ya no me quedan muchos vampiritos, pero iremos con Eva y J.E.
Marta: mm…J.E.
Jace: mmm… Eva.
*Anabel ha enviado un zumbido*
Marta: Si, Anabel, tú también puedes venir. Así descubrimos más acerca de tus poderes, aparte de crecer muy deprisa y mandar a personas volando de una patada.
Javi: Si, aunque Luque conoce nuestro sistema de comunicación…Tendremos que hablar por privados.
Y así lo hicimos. A los 12 de la noche fuimos al castillo de la Cenicienta Javi, Silvia, Eva, J.E., Marta, Anabel, yo y un José María con la cabeza vendada. Se había dado cabezazos contra los barrotes del parque infantil la decimo-séptima vez que escuchó “(8) Mochila, mochila(8)”. Javi entró solo mientras los demás rodeábamos el perímetro, como si supiéramos lo que estábamos haciendo.
Una vez que Javi encontró a la sirenita nos puso la cam para que viésemos lo que estaba pasando.
-Me alegra que hayas venido esta noche, Javi –le saludó nuestro enemigo, jugueteando con un mechón de pelo, que se había dejado largo.
-Dijiste que no llevarías ropa interior, je, je…
-Precisamente…
En ese momento, dejamos de ver imágenes..
Silvia: ¿Qué ha pasado?
Jace: Parece que se ha jodido la cam…
J.E.: como consejero, si me permiten aconsejarles, aconsejaría entrar a buscar al señorito Javi.
*Anabel ha enviado un zumbido*
Javi: Chicos, no hace falta…lo siento pero… ¡No tiene genitales!
*Javi ha cambiado su estado a “en el lado oscuro”*
Todos nos reunimos detrás de unos arbustos, porque la conexión telepática no era segura.
-¿Pero qué es lo que ha pasado?- preguntó Silvia
-Pues parece que Luque ha seducido a mi padre y se ha hecho malo –aclaró José María.
-¡Qué mamón! –dijo Anabel.
-¡Jace! Mira, sus primeras palabras-dijo Marta, emocionada. Yo, particularmente, hubiese preferido que fuesen papá o mamá, pero bueno…
Discutimos un plan para traer de vuelta a Javi, pero todos sabíamos la verdad: si no lo conseguíamos, tendríamos que matarlo. A mí, particularmente no me importaba, pero parecía que las chicas le tenían algo de aprecio, vete tú a saber porqué. Así que entramos en el castillo de la Cenicienta, dispuestos a luchar a vida o muerte cuando oímos un grito y Javi salió de una habitación sacudiéndose las manos.
-¡AH, chicos! Estáis aquí. Bah, vámonos a casa –dijo Javi, tan normal.
-¡pero Javi! ¿Qué ha pasado?
-Nada, que al final tuve que matar a Luque
Todos nos quedamos sorprendidos.
-¿Porqué? –Preguntó Eva- ¿Qué te ha hecho cambiar de opinión?
-Pues verás –respondió el mago-. Eso de que no tenga genitales puede dar mucho morbo, pero… ¿por dónde?
Todos nos relajamos, pero Marta no se lo terminaba de creer?
-¿Y cómo sabernos que no es un truco? –quiso saber.
-porque ya lo he dicho… ¿por dónde?
Viniendo de Javi, esa era una buena respuesta. O, al menos, una convincente.
-Solo una pregunta más… si no tenía genitales ¿por dónde meaba?
-No quieras saberlo –respondió Javi.
-¡Yo sí, yo sí! –dijo Marta. Empezó a ponerse pesada hasta que Javi se lo dijo al oído.
Entonces Marta se puso a darse cabezazos contra la pared gritando: “-¡Tengo que quitarme esa imagen de la cabeza!”
Después, como se sentía sola, empezó a cantar (8) mochila, mochila (8) y José María se le unió.
Al final los tuvimos que llevar al hospital con una conmoción cerebral. Eso marcó la vida del joven José María. Pero esa ya es otra historia.


sábado, 13 de noviembre de 2010

Capítulo 7!!!

Silvia.
Erase una vez… en un lugar muy lejano… ¡ah no! Que estamos en la actualidad y aquí cerquita… comencemos de nuevo.
¡Hola! Soy Silvia de nuevo, ya sé que esperabais a Marte, pero NO, me he colado, os aguantáis. ¡Hombre ya!
Después de lo sucedido anteriormente, de habernos quedado solos en el mundo y de haber descubierto el verdadero secreto de José María, pasamos unos duros meses trabajando.
Javi y su hijo habían transformado a muchos humanos en magos y brujas. Casualmente, o no, la gran mayoría eran chicas, así que Javi se hizo un harén casero. José María había creado un licántropo con sus poderes pero no le había ayudado en nada más. le dejaron a su suerte para que él solito se construyera su propio imperio.
Marte, por su parte (sí, ya sé que es la rima fácil), se pasaba las noches en vela cuidando de la porculera Anabel, o bueno, a un muñeco que se le parecía, porque la niña había crecido bastante rápido y había dado sus primeros pasos, así que, su padre Jace se la llevaba por ahí en busca de subterráneos que Javi y José María  creaban. Pero la pobre Marte estaba tan atontada por las enormes cantidades de café que ingería para cuidad a la niña que llevaba 348 horas sin dormir. Se pasaba las noches meciéndose en una mecedora acunando entre sus pechos a un muñeco o una sandía de 7 kilos.
Mis colmillos, mi 100 de pecho y yo, por otro lado, nos dedicamos a crear nuestro séquito de vampiros, aunque como me parecía una tarea bastante pesada, decidí escoger un humano al azar para que fuera mi segundo al mando y se encargara de crear mis  neófitos. Las escogida resultó ser Eva, una morena alta, delgada y de piernas kilométricas con los ojos enormes y la cara expresiva. Además, uno de los días en los que más me aburría en mi nuevo trono hecho de oro, observe como Eva convertía a un humano de muy buen ver, decidí llamarle J.E. y convertirle en mi mayor consejero después de Eva, por lo tanto era mi tercero al mando.
Pero no todo era paz. Un día, dando paseos por mi palacio mientras esperaba que Eva me trajera buenas noticias sobre la última misión que le había encargado (convertir a 300 humanos más en vampiros) noté como algunos de mis vampiros dejaban de serlo, es decir, se desconvertían y volvían a ser humanos. Me impresioné tanto ante la escena que llamé a mi consejero, que se mostró tan impresionado como yo.
Tras analizar un poco la situación, me dijo:
-Señora creo que debería hablarlo con sus amigos y compañeros de batalla, los señoritos Javi y Marte - me dijo con su galante porte – Tal vez sea obra del jovencito José María. Ya sabe que los dibujos animados de Pocoyo, Teletubbies y lunnis le irritan un poco – un poco bastante, pensé yo – y el padre no hace más que ponérselos para distraerle y poder satisfacer a su poblado harén.
-tienes razón mi querido J.E. supongo que el pequeño José María se aburría soberanamente y decidió jugar un rato a molestarme.
En ese momento Eva entró por la puerta, se postró ante mí, y me dijo:
-Mi señora, le traigo malas noticias.
-¿Qué ocurre Eva?
-he intentado por todos los medios convertir a los 300 humanos, pero algo ha ocurrido que me ha supuesto un trauma que pasará a la posterioridad. A medida que les mordía, volvían a ser humanos, e intentaba morderles otra vez pero volvían a desconvertirse. Era muy frustrante, ahora quiero llorar…
Tan comprensiva como siempre me había mostrado con ella, le toqué la espalda sin reprocharle nada. Reflexioné durante unos instantes, y tras eso, me dirigí a mis fieles:
-Sin duda este asunto es más delicado de lo que me había temido, tal vez sea “la rebelión de los humanos”. ¡Eva, Enciende el ordenador de oro! Vamos a hacer uso de la telepatía arcana: ¡El msn telepático!
Y así lo hizo, pero si la situación ya de por sí era bastante sorprendente, más aún era el panorama que observé al encender el ordenador. Todos estaban ya conectados.
*Silvia se ha conectado*
Marta: por fin apareces Peque.
Javi: sí, llevo un rato llamándote.
Silvia: mientes, en mi móvil no hay ninguna llamada perdida.
Javi: ¿Bromeas? ¿Crees que me iba a levantar para coger algo tan insignificante como el móvil? Te estaba llamando a gritos…
Marta: parece que no le conozcas Peque…
*Anabel se ha conectado*
*Anabel ha enviado un zumbido*
Jace: chicos a lo que vamos…
Silvia: eso, tengo que contaros algo.
*Se_ JoseMari_solterito150% se ha conectado*
Javi: hijo, te he dicho que te quites esos nicks! :@ (Carita de enfado del msn)
Silvia: ¡tengo un problema con mis vampiros!
*Anabel ha enviado un zumbido*
*José María ha enviado un zumbido*
José María: ¿Qué ocurre Arki?
Silvia: preferiría que fueras tú quién me respondieras a eso. Mis vampiros se desconvierten. Vuelven a ser humanos. Ahora son, ahora no, ahora sí, ahora no…
*Anabel ha enviado un zumbido*
Marta: ¿Cuál es el problema? Ahora puedes chuparles de nuevo la sangre y volver a convertirles…
*José María ha enviado un zumbido*
Jace: el asunto es serio. Pensaba que lo que me ocurrió a mí fue un caso aislado… Anoche estuve de caza. Iba a atacar a un licántropo que aullaba bajo la luna llena y de repente se desprendió de su pelaje y volvió a ser humano. Por desgracia ya había saltado sorbe él así que no pude evitar matarle.
*Anabel ha enviado un zumbido*
*José María ha enviado un zumbido*
Javi: en mi harén ocurre lo mismo. Cada vez tengo menos chicas. Snif L
Marta: menuda panda de lloricas. ¿Cómo podéis tener la poca vergüenza de quejaros por algo así? En nuestra especie somos 3, ¡TRES!, y ¿me escucháis quejarme a mí por estar en peligro de extinción?
*Anabel ha enviado un zumbido*
*José María ha enviado un zumbido*
Marta: ¡LOS DOS! Me tenéis harta! O paráis ya con tanto zumbido u os hago el arakiri!
Jace: los demás, perdonadla, está con la depresión postparto y no hay quien la aguante. ¿Por qué creéis que salgo todas las noches a cazar más de lo que nunca he hecho en mi vida?
*Anabel ha enviado un zumbido*
*José María ha enviado un zumbido*
Marta: :@:@:@:@:@:@:@
Javi: uy esto me huele a crisis…¡Bien por fin podré procrear con Marta!
Silvia: José María, ¿tienes tú algo que ver con todo esto?
*La_Sirenita_Rechoncha se ha conectado*
José María: sin duda es una obra bien digna de mí, pero no. Siento deciros que no. No es obra mía ni mucho menos. Aunque bien es cierto que no soy tan blando, si es obra de alguien que quiera fastidiaros, debería haber torturado, matado, rajado, cortado tendones…
*Anabel ha enviado un zumbido*
La_Sirenita_Rechoncha: jajajaja. Pobres ilusos. He sido yo quien ha acabado con vuestros imperios. Quien ha quemado vuestras cosechas, quien se ha comido vuestro ganado…
Jace: nos confundes con unos granjeros…
*José María ha enviado un zumbido*
La_Sirenita_ Rechoncha: Ignorantes de la vida… era una forma de hablar! os mataré a todo vosotros, empezando por vuestros ejércitos para que no podáis defenderos!
Silvia: ¿Y por qué has hecho una cosa así? Eres una sirena mala…
La_Sirenita_ Rechoncha: Vosotros matasteis a mis padres y a mi peluche. Ahora  yo los vengaré y no dejaré ni rastro de vosotros.
*Anabel ha enviado un zumbido*
Javi: eres una sirenita de verdad?¿Estas buena? ¿No te gustaría unirte a mi harén?
*José María ha enviado un zumbido*
Marta: ¿y no te gustaría ser una néfilim? Serías un ejemplar de lo más mimado. Estamos en peligro de extinción así que nadie puede matarnos.
José María: mejor conviértete en mi compañero de juegos. Anabel no desea otra cosa que matarme, por temas de guerras de raza y tal, y pocoyo más que un entretenimiento es una tortura…
La_Sirenita_ Rechoncha: :@:@:@ Cometéis un grave error al no tomarme en serio. Me las pagareis. Esta misma noche, a las doce horas, justo delante de la torre del reloj, os mataré a todos! No faltéis que si no, no podré hacerlo…
*Anabel ha enviado un zumbido*
*José María ha enviado un zumbido*
Silvia: bien, ya empezaba a echar de menos un poco de acción. Ya era hora!
Marta: nos vemos esta noche chicos. He de acicalarme para la gran cita, ya que esta individua dice que vamos a morir habrá que morir guapos… muajajaja no lo decía en serio. Es obvio que no nos va a hacer ni un rasguño…
*Jace se ha desconectado*
*Silvia se ha desconectado*
*Marta se ha desconectado*
Javi: ponte guapa tu también, preciosa sirenita…que cuando te pille!
*Javi se ha desconectado*
*José María se ha desconectado*
*Anabel ha enviado un zumbido*
*Anabel se ha desconectado*
La_Sirenita_Rechoncha: :@:@

Como hacía tiempo que no nos veíamos, abracé a mis queridos amigos con alegría y les presenté a mis queridos fieles, que causaron buena impresión, Eva en el sector masculino, y J.E. en el femenino. Por muchos siglos que pasaran entre nosotros era como si no pasara el tiempo y nos pusimos al día. Los niños, aunque por temas de raza se odiaran, dejaron a un lado sus diferencias y jugaron juntos al batido de coco (uno sacudía bruscamente la cabeza del otro y después cambiaban)
La que supuse sería la tal sirenita (aunque de sirenita tenía más bien poco) estaba esperándonos muy impaciente (se miraba el reloj constantemente, es cierto que siempre llegábamos tarde… eran las 2:15)en el punto más alto de la torre. Iba vestida con un disfraz de hada rosa, un gorrito hecho de cartón con forma cónica en la cabeza y una varita mágica, que parecía ser el palo de un algodón de azúcar de fresa a medio comer, en la mano. Aunque no me cabía duda de una cosa. Era un tío.
Observé como Javi y Jace no podían apartar la vista de Eva y Marta de J.E. los vampiros somos deslumbrantes (no en sentido literal, claro está)
El hadita, harto de esperar, dejó escapar un leve, grave  y sonoro carraspeo muy poco acorde a su indumentaria.
-¿Quién eres?- preguntó Jace.
-Me suena su cara…- comentó Javi.
-Se parece a…- reflexioné
-¡¡¡TRUIMBOL!!! – gritó marta.
-No sólo eso – dije – no veis la forma de la nariz, se parece a Charene!
-En efecto – dijo el hadita – soy hijo de Truimbol y Charene.  Mi nombre es Luke y el día del juicio final vosotros decidisteis acabar con lo único que me quedaba en el mundo después de que matarais a mis padres: Mi peluche! He venido para vengarlos a todos.
-¿No eres muy mayorcito para jugar con peluches? – pregunto marta con toda la razón del mundo.
-Mi señora – me dijo J.E. – yo le conozco.  Antes era una encantadora chica y tuvimos una corta y apasionante aventura. Pero después de enamorarse de la joven Eva, decidió autoperarse cambiándose de sexo para ser un chico. Le advierto que es una bruja muy poderosa.
-OBSERVAD COMO ACABO CON TODOS VOSOTROS – nos ordenó luke. De su boca comenzó a emanar una brillante luz que llegaba hasta el cielo, pero no le dejamos actuar.
Inmediatamente el joven José María le agarró por el cuello con sus poderes ultraespeciales, Marte y Jace fueron a clavarle cuchillos por todo el cuerpo y yo mande a Eva a que fuera a chuparle un poco de sangre de hada. Mientras tanto, el valeroso Javi… bueno, él intentó averiguar hasta qué punto se había autoperado averiguando cuanto de mujer quedaba en él para pedirle que se uniera a su harén.
Por último, Anabel le dio una patada y lo lanzó por los aires haciéndole volar sobre el cielo al estilo Tim rocket en pokemon, creando un punto estrellado en el lejano universo.
-no está muerto – dijo Jace – volverá.
-¿Cómo puede alguien sobrevivir a algo así? – inquirí.
-je je, se había operado los genitales, pero aun tenía tetitas.
-Javi! No seas guarro!
-Marta, otra vez con la depresión postparto?
Todos acabamos riendo a coro, bueno, todos excepto Marte claro, porque estaba de muy mal humor.
Al final todo salió bien. Volvimos a nuestros lugares de residencia, Marte y Jace tuvieron una supernoche, aunque ninguno de ellos pensó en el otro, sino en mis espectaculares vampiros fieles. Javi estaba triste porque se había quedado sin chicas en el harén, así que José María volvía a estar hasta los cojones de él. Anabel acabo con todos los licántropos porque se aburría y yo… puse a mis vampiros al césped y conecte los aspersores para reírme de cómo echaban a correr para no mojarse.
Más tarde, el hadita luke volvió, esta vez sin genitales y causando más de un revuelo en nuestra plantilla, y es que no tener genitales, es algo que crea  mucho morbo en todas las especies, pero eso ya es otra historia…

lunes, 8 de noviembre de 2010

Capítulo 6!!

Javi
Estando solos los 5 en el mundo la vida era un poco aburrida. Nos entreteníamos mucho con José María, aunque el niño estaba hasta los cojones de nosotros. Normal, no tenía niños con los que jugar.
Yo intentaba convencer a Silvia y a marta para procrear y eso, pero con Silvia no colaba. ¡Qué ella no podía tener hijos, decía! Bueno, ¿y qué? Si eso es secundario ¿no? Lo importante es ensayar… mierda, ahora ya sé porque todos mis alumnos suspendían ética.
Y con marta, tampoco, porque sólo tenía hijos para el Jace de los huevos. Así que nada, tenía que idear un plan para repoblar la tierra y rápido… o no volvería a echar un polvo.
Silvia también lo estaba pasando mal… ella también necesitaba humanos… por lo visto la sangre de animal no estaba muy buena.
Y los néfilims estaban un poco depres… tantos años entrenándose para matar subterráneos y ahora no podían. Así que ahí estábamos, lo bueno era que ahora habíamos descubierto un sistema de comunicación telequinesico. Era una magia arcana tan antigua como el tiempo.
*Javi está conectado*
Javi: ¿Hay alguien?
Obiwankenobi: que la fuerza te acompañe.
Javi: Silvia, deja de hacer el tonto.
Obiwankenobi: no soy Silvia, soy tarzán…
Javi: ¬¬… venga, que tenemos que seguir con el plan.
Obiwankenobi: espera, que me cambio el Nick.
Silvia: ya, mándale un zumbido a estos 2, que no aparecen.
*Javi ha enviado un zumbido*
Jace: joder, sabía que tenía que haberme puesto en no disponible… ahora que Marta había dicho que sí…
Marta: lo siento, Jace, el deber es el deber.
Silvia: pero Marte, si te dije que habíamos quedado a esta hora…
Marta: por eso Peke, por eso…
Jace: ¬¬
Seguimos devanándonos los sesos buscando una solución que parecía no existir, hasta que, de repente…
*José María se ha conectado*
Javi: hijo mío, ¿cuándo has aprendido a usar estos poderes?
José María: pues hace tiempo que quiero deciros que soy el mago más poderoso de todos los tiempos, pero es que vosotros no hacéis más que ponerme videos de pocoyo y me estáis retrasando el crecimiento..
Silvia: ¿el mago más poderoso de todos los tiempos?
Se_Josemari_surmano: sí, pero si incluso ayudé a mi padre a matar humanos pero no se dio cuenta….
Javi: hijo, quítate ese Nick.
José María: sí papá.
Al final el niño nos explicó que él había sido creado para ser el mago más poderoso del mundo, y que él era capaz de repoblar la tierra con un hechizo.
Silvia: ¿y puedes ponerme más tetas?
El niño, con sólo decir cuatro palabras, consiguió que hubiese muchos humanos en la tierra y que Silvia tuviera una cien de pecho. Estaba muy contenta.
Todos tuvimos mucho trabajo que hacer:
Silvia tenía que crearse un séquito de vampiros para que la adorasen y tratasen como una reina. Mi hijo y yo escogimos a algunos humanos para crear brujas y magos. Y Jace y marta… bueno, digamos que Jace consiguió lo que quería y a consecuencia de eso, 9 meses después nació Anabel, una nueva néfilim que estaba destinada a grandes cosas. Pero eso ya es otra historia.

sábado, 23 de octubre de 2010

Capítulo 5

Capítulo 5
Silvia
¡Hola! Como todos sabéis la vida para mí y mis amigos no acabó demasiado bien.
Os pondré un poco en situación…
Marte, Javi y yo íbamos juntos a clase. Un día dejamos de vernos y otro día volvimos a encontrarnos, aunque las circunstancias de cada uno habían cambiado mucho.
Bien, desde nuestro corto periodo de tiempo en el que dominamos el mundo nos habían sucedido muchas cosas, entre ellas, que nos habíamos separado de nuevo. Yo era la reina vampiro, la más atractiva de todos los tiempos (mis súbditos organizan un concurso cada año) vivía del cuento. Me sentaba en mi trono, me traían sangre en copas de oro, e iba a programas de televisión a contar a qué famoso futbolista/cantante/político me había ligado únicamente para ser la vampira que más sangre famosa hubiera chupado. Todo esto se veía ayudado por mi increíble atractivo y por mis deslumbrantes vestidos (si, lo único que brillaba ¬¬), negros, cortos y escotados. Todo esto acompañado por mi capa negra con forro color rojo sangre y mis tacones de infarto…
Gracias a mis vampiros investigadores pude seguir teniendo noticias de mis añorados amigos. Mi querida Marte seguía como siempre, con su uniforme de cazadora y con Jace al lado, del cual supe que había tenido una extraña relación con una tal Clary…¬¬ pero se quedó en nada, está claro que Marte es mucho mejor.
Y Javi…bueno, lo de Javi era caso aparte. La incoherencia que había marcado y caracterizado siempre su vida desde los comienzos (su madre le había parido por el ano y no por la vagina, y encima salió de lado…), estaba tan aburrido que se metió a ser profesor de ética. Como es obvio, no se aplicaba su propio cuento, y se tiraba a todo bicho viviente. Tampoco hacía uso de sus conocimientos sobre profilácticos (tema que a Javi le encantaba tocar en clase, a pesar de que le daban miedo). Un día una pequeña cesta de mimbre estaba delante de su puerta. Había tenido un niño precioso. No sabía quién era la madre.
Un día, estando en mi trono mientras comía cerezas, Marte y Jace vinieron a verme.
-¡Peque! –dijo Marte mientras corría hacia mí y me abrazaba. Le devolví el abrazo amistosamente-. Tenemos un problema. El pasado siempre vuelve, y parece que no todo el mundo se tragó que estábamos bajo la influencia de Charene, y encima la comunidad subterránea quiere maldecir a Javi desde que te rescató.
-Yo también tengo novedades –le dije-. Los humanos están molestos conmigo porque les chupo la sangre y voy a programas de televisión a contarlo. Se han unido, y quieren matarme.
Las puertas de la corte, que mis súbditos con gracia habían cerrado de golpe y con rapidez se habían separado…vamos, que se abrieron. Caminando hacia nosotros vino Javi, con su niño en brazos.
-Eh, chicos, no sabéis que…estaba enseñando percepción visual a mi niño José María y ha llegado una paloma mensajera.
-¿Y qué? –preguntó Jace, harto de esperar para luchar. Marta le había prometido sexo esta noche. Su vida sexual no atravesaba el mejor de los momentos. Los néfilim son complicados.
-En lugar de traer la imagen con los 16 cubos para preguntarle a mi niño, traía un mensaje, y Truimbol ha regresado.
Mierda. ¿Otra vez? ¡Qué tío más pesado!
-¿Sabéis lo que eso significa? –pregunté.
-¿Qué aún hay gente que no conoce Internet?-respondió Marta. Tenía razón, pero no era exactamente la respuesta que buscaba-. Ya nadie usa palomas mensajeras.
-Estamos jodidos –dijo Jace.
-Exacto –le respondí.
-No es cierto –se quejó Javi- Ya nos hemos cargado a Truimbol en dos ocasiones. Lo matamos otra vez y ya está. Tengo ganas de usar mis poderes.
-Javi, te recuerdo que te da miedo el fuego –dijo Marta
-Eres patético, tío –le dijo Jace.
-Y tú eres una cobaya de experimentos y nadie te dice nada.
-También tiene cosas buenas –dijo Marte-. Sabe hacer tatuajes con estelas.
-¡Son runas!
-¡Basta! –me quejé. Me estaban poniendo de los nervios-. Mis vampiros y yo nos encargaremos de los licántropos.
-¡Y yo de los humanos! –exclamó Javi en un óptimo estado de júbilo -. Quiero quemarlos a todos.
-Vale –dijo Marte- Jace y yo nos encargaremos de las brujas y los magos.
-Bien cuando terminemos nos reunimos aquí para luchar contra Truimbol.
Dicho y hecho: cada uno de nosotros fue a cumplir su cometido. Javi situó a los humanos uno por uno en fila, y los fue colocando en grupos de 7.
-Mira José Mari querido mío, los humanos mueren de 7 en 7, como el papelito de percepción visual que te enseñó papi ¡¡El de los cuadrados!!
El niño aplaudía con gracia y esmero, contento, y quemando él otros por su parte, con los poderes ocultos que su padre desconocía.
Marte y Jace se encargaros de los suyos, aunque finalmente no tuvieron sexo, porque aunque Jace quería, Marte estaba demasiado cansada y le dolía la cabeza.
Y yo…bueno, realmente no hice nada. Mis vampiros mataron a los licántropos por mí.
Después de esto nos volvimos a reunir en mi corte a esperar a Truimbol. Pero el tío no se presentó. Lógico…nadie le había avisado de nuestra cita. Así que fuimos a buscarle.
Estaba en su cama viendo Hannah Montana.
-Puaj –dijo Jace -. Das aún más asco del que aparentas.
Javi no pudo evitarlo y empezó a vomitar.
-Javi –chilló Marte- me has llenado los zapatos de vómito de gazpacho. ¡Mis zapatos nuevos! Los compré en el mercadillo “Todo Néfilim : Todo para ti y los tuyos, solo hijos de Raziel”.
Le di a Marta un pañuelo para que se limpiara, pero Truimbol nos interrumpió y os zapatos quedaron así.
El mago nos arrojó con sus poderes por los aires, pero mediante la telepatía trazamos un plan: dar vueltas a su alrededor  para confundirle y luego atacarles todos a la vez. Lo hicimos, tuvimos éxito.
-¿Porqué siempre tanto jaleo para que después los malos sean tan paquetes? –se quejaba Javi una y otra vez.
-¡Peque! ¡Chicos! no sé si os habéis dado cuenta…pero nos hemos quedado los 5 solos en la Tierra –comentó Marta.
-No, aún están mis vampiros –dije-. Ellos nos harán compañía.
-No, los maté a todos… ¿Qué? No tenía sexo y me aburría…
Pues eso pasó, tras eso intentamos trazar diversos planes para no sentirnos tan solos, repoblar la Tierra plantando semillas, viajar a otro planeta, procrear entre nosotros… pero yo no podía tener hijos y Marta nunca quería tener sexo, pero eso ya es otra historia…xD


¡Dedicado a la vida sexual de Marta! xD

domingo, 10 de octubre de 2010

Capítulo 4!!

Capítulo 4
Marta

Estábamos dominando el mundo. Era increíble, 4 criaturas diferentes nos habíamos unido y estábamos conquistando a todas las especies. Excepto a los zombis.
Quizás fue eso lo que nos ayudó. A  nuestra lucha con los zombis se unieron Cazadores de Sombras, Hijos de la Noche, Hijos de la Luna e Hijos de lilith, que querían terminar con nuestro reinado.
-voy a lanzar un hechizo para destruirlos a todos- dijo Javi, haciéndose el interesante delante de Charene.
-¿Tú?- pregunté yo- Si eres un brujo lamentable…
-¡Eso no es cierto! – contestó él, poniéndose rojo
-si ni siquiera tienes un libro de hechizos…
Silvia, como siempre, paró la discusión antes de que llegáramos a las manos.
-además – nos interrumpió Charene, defendiendo al brujo – eso no es cierto y lo sabes néfilim. Él puede lanzar fuego.
-sí, pero desde que mató al brujo con él le da miedo…
-de todas formas – nos cortó Silvia de nuevo – deberíamos seguir haciendo planes. La gran batalla es esta noche y somos 4 contra muchos.
-Podríamos crear renegados…
-no, que va, es una idea horrible.
-Pues a mí me gusta
-Yo no sé qué pensar, me dan miedo los renegados.
Así seguimos discutiendo un rato. ¿Cómo habíamos llegado a conquistar el mundo si no hacíamos más que pelearnos por detalles tontos?
-Tengo hambre – dijo Javi a mediodía – podríamos pedir una pizza.
En ese momento sonó el timbre.
-¿Eso lo he hecho yo? Mis poderes como brujo se están extendiendo… solo con pedir lo que deseo… ¡/ bailarinas de la danza del vientre cachondas!
-Javi, no es la pizza- dijo Silvia, mirando por la mirilla – Es Jace.
-¿Jace? Prefería a las bailarinas cachondas…
Silvia abrió la puerta y lo dejó entrar. No pude evitar fijarme en que le miró el culo.
-Lo siento, pero marta no puede salir hoy a jugar – dijo Javi – es que  esta noche tenemos un pequeño asunto. Nada… una guerra sin importancia, ya sabes, lo que nos gusta hacer los martes por la noche.
-Sí, algo he oído… habéis cabreado a algunas personas por ahí… por eso vengo a unirme a vosotros, para luchar.
Silvia escupió la sangre que estaba bebiendo en aquel momento.
-¡Peque! ¡El sofá!- la reñí – las manchas de sangre son muy difíciles de quitar.
Peque puso los ojos en blanco y decidió pasar de mí.
-¿por qué quieres unirte a nosotros? – le preguntó.
-porque yo también creo que nosotros deberíamos estar ante los mundanos, y ¡Qué demonios! Soy el rey de las causas perdidas…
-¿Tú? – desconfió Javi.
-en serio- respondió Jace – voto a izquierda unida…
-marta, dale un arma, que este tío va en serio. Dijo Javi. Un cuchillo de esos que usáis los frikis como vosotrops.
-no somos frikis brujo de mierda- le contesté enfadada- soy una Cazadora de Sombras de nivel 72.
Le di a Jace un cuchillo serafín. Él pronunción su nombre en voz alta y, antes de que ninguno pudiera reaccionar, se abalanzó sobre Charene y le cortó la cabeza. Para asombro de todos, esta comenzó a plegarse hasta que desapareció. Todos estábamos inmóviles, pensando lo ocurrido.
-Genial- dijo Silvia – Nunca me han gustado los licántropos.
-Eso no era un licántropo – dijo Jace- era un demonio Wolky. Pueden adoptar cualquier forma y ejercen un control mental. Eso es lo que os ha hecho comportaros así…
Era verdad. Conseguimos evitar la guerra explicando a nuestros antiguos enemigos lo ocurrido, aunque nos pusieron una multa y nos quitaron 4 puntos del carnet.
También aprovechamos para matar a unos cuantos zombis, lo que no importó a nadie salvo a los zombis, claro.
Después de esta aventura, decidimos ordenar un poco nuestras vidas. Silvia se unió a la comunidad vampírica local, y pronto obligó a todos a que la hicieran reina de los vampiros, ya que ella era la que había matado al último rey. Yo dejé mi trabajo como Cazadora de Sombras. Javi se fue a estudiar magia a un colegio caro llamado Howarts. Quisieron que entrase en el equipo de quidditch(o como se escriba), pero a él le daban miedo las escobas voladoras.
Y esta es la historia de cómo nos separamos. Más adelante, nuestras vidas volvieron a juntarse y seguimos viviendo muchas aventuras.
Pero eso ya es otra historia…

lunes, 4 de octubre de 2010

Capítulo 3.

Capítulo 3.
-Marte, de verdad, ya me tienes harta –dijo Silvia.
- ¡Pero si ahora no he hecho nada! No sé cómo ha podido pasar –le respondió Marta.
Sí amigos, lo habéis adivinado. Esta vez el narrador de esta historia soy yo, Javi. El mismo que murió ahogado en un charco y que volvió convertido en una botella de mistol porque resultó que no había muerto de verdad.
Esta vez nuestra aventura no tenía nada que ver con las anteriores. Nos encontrábamos ante el mayor reto de nuestras vidas y Marta, que si no la lía no está contenta, haciendo alarde de los grandes enemigos que tenía, de repente era un calcetín de lana.
-A ver Marta, recuerda, ¿qué es lo que has hecho durante toda tu vida? –inquirí-. ¿Algo que destacar? ¿Alguna persona que quiera vengarse de ti?
-¡Claro! Javi, ¿tú sabes cuántos subterráneos he matado?
-No puede haber sido cualquier subterráneo. No todos tienen ese poder. Debe haber sido un mago o una bruja muy poderosa –dijo Silvia, tras reflexionar unos instantes.
Y tenía razón. Esto no podía ser obra de un vampiro ni un licántropo.
-Genial –se quejó Marta-. Eso sólo lo reduce la comunidad subterránea a la mitad, es decir, unos 10.000.000 de bichos. Estúpido humano.
-¿Qué te hemos hecho los humanos ahora? –le grité. Siempre se estaba metiendo conmigo y eso hería mis sentimientos snif ¬¬. Es broma, no soy una maricona…hablando de machos…hay una tal Irene en mi clase que está de buena…
-Tenemos que bajar abajo a averiguar quién ha hecho esto –se entrometió Silvia.
- ¡No! Antes Marta tiene que responderme. ¿Qué te hemos hecho los humanos, eh? Seguro que son ideas que te mete en la cabeza ese al que te estás tirando, ese tal Jace…un mamporro le daba yo…
-¡Deja en paz a Jace! Él no te ha hecho nada. Simplemente, somos superiores a vosotros.
-¡Vete a tomar cañas borracha!
-¡Basta! –Interrumpió de nuevo Silvia, poniendo así un poco de orden-. ¡HOMBRE YA!


Marta no hacía más que quejarse por su nuevo estado.
-¡Jo, no es justo! Ahora viene el verano, si al menos fuera de algodón… ¡Pero no! Tenía que ser de lana. A pasar calor.
-Quien te haya hecho esto debe odiarte mucho –le dije.

Finalmente bajamos a ver a varios miembros importantes de la comunidad subterránea. Gracias a eso pudimos averiguar al fin quien había sido el que había hechizado a Marta. El terrible mago Truimbol, el mismo que engañó a Marta en el I capítulo y le hizo creer que si le ayudaba conseguiría resucitarme, había hecho un trato con el demonio Eblus para que le devolviera la vida a cambio de favores sexuales. Y había vuelto clamando venganza hacia quien le había matado, convirtiéndola en lo que más odiaba: los calcetines. Marta nunca se los ponía. Incluso en invierno iba con chanclas playeras.
-Mierda, mierda. No puedo pelear con Truimbol siendo un calcetín. ¡Voy a quedarme así para siempre! Descuidaré mi trabajo como vendedora de casa y me despedirán- rechistaba Marta. ¡Qué pesada!
-Javi, aléjate de mí –dijo Silvia de repente.
-¿Peque? ¿Qué te pasa? –preguntó Marta.
-Creo que si tuvieras sangre ahora mismo querría chupártela. Mira mis colmillos.
-¡Dios mío, eres una atractiva vampira! –exclamé asombrado-. ¡Pero bien! Estoy orgulloso de ti: no brillas.
-Bien Peque. Ahora podrás ayudarme a vencer a Truimbol. ¿Pero cómo ha sucedido?
-Creo que haber mordido al rey vampiro tiene algo que ver.
La cara de Marta calcetín pareció algo decepcionada.
-Pensaba que tendría algo que ver con café –dijo al fin.
-¡Ah, café! ¿Dónde? –me aterra el café.
-En ningún sitio Javi. Bien Peque, vamos a matar a Truimbol.
-Esperad, yo también quiero ir –les dije impidiendo que continuaran avanzando.
-Te dan miedo los subterráneos, y no tienes manera de combatir. Eres un común mundano.
-¡Pero puedo bajar a la tienda! Han abierto una nueva sección de poderes letales, junto a los discos de recopilatorios de podcast caramelizado.
-Está bien, pero compra el pan de paso, y mistol, que no tenemos.
Y así lo hice, compré un poder de fuego y gracias al dependiente supe que mi madre había sido una poderosa bruja, por lo que aprendí a controlar el hechizo más rápido. ¿Eso me convertía en una bruja macho?
Teníamos un problema: el mago Truimbol había hecho un trato para ser inmortal mientras fuera mago. Pero entre Marta y Silvia idearon un plan que yo acaté. No se me da nada bien pensar.
Me arrojé sobre Truimbol y le ahorqué con súper Marta calcetín. Acto seguido llegó Silvia para chuparle la sangre que el calcetín le impedía fluir, convirtiéndolo en un vampiro, y como los vampiros mueren troceados y quemados, Marta, que ya había recuperado su forma original al anular los poderes del mago, lo despedazó con su cuchillo serafín, y finalmente yo le lancé mi nuevo poder de fuego. El mago no tuvo otro remedio que morir.
-¡Menos mal! Me moría de hambre –exclamó Silvia tocándose su satisfecho estómago.


[Aquí es cuando se le va la pinza a Silvia, la verdadera narradora del capi.]
En fin, como veis, todo salió bien aunque se me olvidó comprar el mistol. La convivencia entre tres personas que por raza se odian a muerte no resultó nada fácil, pero poco a poco aprendimos a tolerarnos. Conseguí tirarme a Charene, una atractiva muchacha de mi clase, licántropa. Entre los 4 creamos un imperio, y gracias a eso dominamos el mundo y sometimos a los humanos a nuestra voluntad, aunque hay una especie que se nos resistía. ¡Los zombis! Pero eso ya es otra historia.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Capítulo 2

Capítulo 2

Hola, mi nombre es Marte, y voy a contaros la historia de mi amiga Silvia.

Como seguramente sabeis, a Silvia los subterráneos le echaron una maldición por quitarme a mí la mía. Parece que no les gustó tener de vuelta a una néfilim enfadada. De todas formas, por el momento, mis ideas de venganza se fueron al traste porque sentía que tenía que ayudar a Silvia, porque ella me había salvado a mí, y también porque yo no había podido ayudar a Javi. Para eso, dejé mi carrera como néfilim y me sumergí en el mundo de los mundanos para hacerme agente inmobiliaria. Enseñé la casa a muchas personas, pero ninguna pareció interesada, en parte porque los rumores de casa encantadas se extienden rápidamente, y en parte porque Silvia no era de mucha ayuda.

Un día, cansada de estar rodeada de mundanos y deseando volver a convertirme en una Cazadora de Sombras e enfrenté con Silvia.

-¡Peque, o me ayudas a poner orden aquí o nunca conseguirás quitarte la maldita maldición!

Lo cierto era que Silvia había dejado la casa en un estado bastante lamentable: había abandonado la limpieza del hogar y por todas partes había polvo, pelusas, ropa sucia, platos apilados...

-Que quieres, Marte, he estado deprimida...últimamente me han convertido en un fantasma y me han encerrado aquí.

-¡Eso no es excusa!

Así que ambas nos pusimos a ello. Silvia empezó a recoger la ropa y pronto estuvo claro que habría que poner más de una lavadora. Yo estuve ayudando, pero la sorpresa de la tarde estaba aún por llegar. Ocurrió cuando me dirigí al fregadero para lavar los platos. 

-¡Socorro! -gritó la botella de mistol al destaparla.

Mi adiestramiento como néfilim era bueno, pero nada podía prepararme para esto, así que hice lo que resultaba más lógico en aquel momento: arrojé la botella contra la pared opuesta de la habitación.

-¡Ay!-se quejó la botella.

-Genial -dije yo-, y encima ha quedado una mancha en la pared. Nunca voy a vender esta casa.

-¿Qué ha pasado? -dijo Silvia entrando en la cocina.

-Que nuestra querida amiga Marte me ha lanzado al otro extremo de la habitación -dijo la botella de mistol-. ¡Me estoy desangrando! Ah, no, espera, solo se está saliendo un poco de jabón.

Silvia recogió la botella  del suelo y la saludó: había reconocido la voz.

-¿Cómo has llegado aquí, Javi? -pregunté-. La última vez que te vi estabas muerto.

-No estaba muerto realmente -contestó.

Javi nos contó su historia a Silvia y a mí. Resulta que las arenas movedizas no eran tal cosa, sino un portal, que lo llevó ante un brujo que se enfadó muchísimo por la intromisión y lo convirtió en detergente. Entonces nosotras le contamos lo que había ocurrido mientras él no había estado.

-Así que... ¿has sido un fantasma? -me preguntó.

-Sí -le respondí.

-¡Eres una prima! -se cachondeó Javi de mí.

-Tú te convertiste en una botella de Mistol... y Silvia es un fantasma ahora.

-Pero Silvia y yo somos mundanos, y tú eres una néfilim.

-Que tendrá eso que ver -repliqué.

-Pues que es evidente que eres una néfilim bastante penosa -siguió riéndose Javi.

-Soy una néfilim estupenda. La más famosa de todas...

-He oído que ahora eres agente inmobiliario.

Silvia se puso en medio cuando salté hacia él.

-¡Niños, niños! Por cierto, Javi ¿cuánto tiempo llevas aquí?

-¿Yo? ¡Desde antes que tú! Si alguna vez hubiese fregado un plato...

-Si, ya... -le cortó Silvia-. ¿Cómo podemos liberarte?

-Con el beso que más desea mi corazón...así que ya sabéis ¡a morrearos!

Silvia y yo nos miramos. Ambas podíamos creer perfectamente que el beso que más deseara el corazón de Javi fuera ese, pero discutimos sobre que era mejor la idea de que Javi fuese una botella de Mistol.

-Bueno, resulta que soy un mundano...-empezó a decir él.

-No, eres una botella de Mistol.

-Si, pero si me transformáis, yo sería un mundano...-repitió.

-No, si este niño tiene tarita -dije yo.

-Tú sí que tienes tarita -contestó él-. Quiero decir, que si me transformáis yo podría ayudar a Silvia.

-¡Marte, bésame! -me pidió Silvia entonces.

La fantasma se abalanzó sobre mí y me besó.

-Genial, y ahora cógele la teta... ¿qué? tenía que intentarlo...

Silvia y yo le miramos con cara de pocos amigos.

-¿Porqué no eres humano? -preguntó Silvia

-... ¿qué? Ah, si...La forma de convertirme en humano es gastar el jabón fregando los platos... lo del beso es algo que soñé la otra noche...

Para no matarlo, Silvia y yo nos pusimos a fregar. Cuando terminamos, Javi volvía a ser una persona de carne y hueso.

-¡Genial! no me iba nada el color verde.

-Vale, ¿y ahora qué hacemos?- preguntó Silvia.

-Fácil -respondí-. Vamos a preparar café.





Cuando teníamos cantidades ingentes de café, a Javi le dio por preguntar qué tenía que hacer para romper la maldición de Silvia.

-Fácil, solo tienes que tirarle café hirviendo a la cara a un vampiro...

-Joder, con el miedo que me dan los vampiros.

-...a un hombre-lobo...

-Joder, con el miedo que me dan los hombres-lobo.

-... a una bruja...

-Joder, con el miedo que me dan las brujas.

-... y a un mago.

-Joder con el miedo que me dio Harry Potter.


Al final bajamos al mundo subterráneo y Javi llevó a cabo su cometido, bastante bien, para ser un mundano. Consiguió vencer a sus miedos y echarle café a la cara a todos los seres subterráneos, con dos consecuencias: una, Silvia volvió a ser humana; dos: a partir de entonces, a Javi le daba miedo el café.

-¡Peque! -dije yo.

-¡Marte! -dijo Silvia.

-¡Javi! -dijo él.

Nos fuimos a vivir juntos después durante un tiempo (después de haber limpiado un poco), hasta que uno de nosotros quedó convertido en un par de calcetines de lana. Pero esa ya es otra historia.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Precuela del primer Capítulo

Precuela

Erase una vez dos amigos a los que les gustaba andar por las montañas. Un día llovía mucho y había muchos charcos. Javi, uno de los amigos, quiso chapotear, con tan mala suerte que uno de los charcos eran arenas movedizas. Intentó salir, pero mientras más luchaba más se hundía. Marte, su amiga néfilim intentó ayudarle en su camino a la libertad, pero no tuvo suerte y, finalmente, Javi se hundió por completo y murió.

Marte, muy enfadada con el mundo, fue a buscar ayuda a la comunidad subterránea y Truimbol, un mago muy poderoso, le prometió ayuda a cambio de un favor: tenía que matar al rey vampiro, la reina bruja y el rey licántropo. La néfilim Marte accedió. Cuando cumplió su parte del trato fue a ver a Truimbol de nuevo. Pero el mago se había hecho proclamar el rey de los subterráneos, añadiendo además que había matado a Marte. Esta, muy enfadada, le mató con toda la comunidad subterránea delante. Así que todos se unieron y la condenaron a vivir en una mansión con sus correspondientes instrucciones para liberarse.

Y esa es la historia de cómo Marte fue maldita.


sábado, 18 de septiembre de 2010

Hola a todos!!

Resulta que un buen día en clase, en la universidad, estábamos tan aburridas que decidimos escribirnos, mi compañera Marte y yo un cuento cada una. Cual fue la sorpresa con la que nos encontramos cuando vemos que a uno de los cuentos podemos sacarle jugo y convertirlo en una historia la mar de divertida!!


Así que aquí estoy, con este blog para que podamos seguirnos desde las distancias y para que pueda leerlo quien quiera a través del enlace o desde donde quiera que se busquen estas cosas (sí, estoy un poco verde y qué?)
Pues eso, esperamos que os guste mucho y que os riais como nosotras.
Un biko enorme para todos!!

Capítulo 1

Capítulo 1

¡Hola! Me llamo Silvia y hoy me mudo de casa. Eso me recuerda a la última mudanza que tuve. Todo el mundo me decía que la casa a la que iba estaba encantada, pero yo no hice caso y la casa era tan bonita y tan barata que no pude resistirme.


Aquel día solté las cajas y di una vuelta por aquella inmensa mansión para elegir habitación. Después de andar media hora, llegué a la habitación perfecta: una cama enorme, paredes de color rosado, cortinas de ensueño... y en ese momento algo cayó sobre mi cabeza.

-¡Au! -me quejé.

Un escalofrío se adentró hasta mis entrañas e hizo  que se me erizara el vello de todo el cuerpo: Allí no había nadie.

-Jaajaa. ¡Qué tonta eres! -se oyó una voz que resonaba por toda la habitación. El eco retumbaba en las paredes desconchadas-. Estoy aquí.

Por un instante pensé que la voz venía de mi cabeza. Me giré instintivamente, como si por arte de magia fuera a aparecer alguien. Volvió a ocurrir, pero esta vez me giré hacia la izquierda. De repente un boli se me clavó en el ojo.

-Vete de aquí si no quieres morir.

Reconocí la voz.

-¡Marte!

Las incesantes risas, que habían adornado el silencio de la lúgubre casa, cesaron.

-¿Silvia?

-La misma.

Mi amiga Marta murió hace mucho tiempo, pero no tuvo una muerte normal. Antes de morir mató a una bruja, un mago, un vampiro y un hombre lobo. Ella era una Cazadora de Sombras, una néfilim, la más famosa de todas, y toda la comunidad subterránea se unió para echarle una maldición e impedir que siguiera matando seres sobrenaturales.

Le echaron la peor maldición que podía existir jamás: después de morir su espíritu seguiría vagando sin rumbo, encerrada en una casa sin poder salir.

-¡Silvia, eres mi salvación! Llevo tres años aquí encerrada. Tienes que ayudarme a librarme de mi maldición.

Sus palabras me desconcertaron.

-¿Ayudarte a librarte? Solo soy una mundana. Si al menos fuera una néfilim...

El fantasma de Marta se mostró ante mí. Al fin aparecía. Tenía el rostro pálido y ojeroso y llevaba un vestido blanco y largo. Con encajes y lazos. Un fantasma aterrador.

-¡Una mundana! ¡Justo lo que necesito!

Me agarró del brazo con su translúcida mano blanca, fuimos a la cocina y empezó a preparar café. Recordé lo mucho que le gustaba el café a Marta.

-¿Quieres un poco? -inquirió.

-No, gracias.

Seguía preparando más y más café. Para personas vivas eso sería una dosis mortal. ¿Acaso necesitaba un fantasma mucha más cafeína? O... ¿es que a ella, como ya estaba muerta, le daban igual las dosis letales?

Me enseñó un posit amarillo, que contenía un pequeño párrafo con letras difíciles de leer.

<< Para librar de una maldición subterránea a un néfilim, este tiene que conseguir que una mundana  de espíritu y corazón puro tire café hirviendo a una bruja, un hombre lobo, un vampiro y un mago>>.

-¿Lo harás por mí?

Asentí con la cabeza con un gesto decidido, y lo hice. Me adentré en la comunidad subterránea con un poco de miedo a que me pillaran. Pero Marta me acompañaba y se había puesto su uniforme de Cazadora de Sobras. Además, pocos serían los que se acercaran a un fantasma tan aterrador. 

No hubo problemas con la bruja, ni con el mago, tampoco con el hombre lobo...

Sin embargo, alguien debía de haber alertado a la comunidad vampírica. El rey de los vampiros me estaba esperando. Se había afilado incluso los colmillos para morderme y chuparme la sangre. Se abalanzó sobre mí, pero lo esquivé con una agilidad admirable, con tan mala suerte que me agarró del cuello, asfixiándome. En un último recobro de fuerzas, le mordí el brazo. El vampiro me soltó

-¡Toma! -Marta me lanzó la última taza de café, que yo tiré al malvado vampiro.

Este se desintegró, como habían hecho el resto de las criaturas.

Una luz cegadora me nubló la vista. No pude abrir los ojos en varias horas por culpa de esa luz. Finalmente los abrí...

Marta estaba delante de mí tomando una taza de café que había traído para ella. Llevaba sus ropas negras, el uniforme de néfilim. Estaba viva.

-¡Peque! -me dijo abalanzándose sobre mí y abrazándome-. ¡Muchas gracias!

Le devolví el abrazo. Estaba tan contenta de ver a mi amiga de nuevo con vida.

-Volvamos a casa -me rogó Marta.

Estuve viviendo con ella varias semanas, hasta que un día la comunidad subterránea vino y me echó una maldición a mí.

Hoy me mudo rumbo a la casa a la que perteneceré durante varios años. Al menos hasta que consiga manipular a alguna mundana...

FIN. [O no...]