lunes, 22 de noviembre de 2010

Capítulo 8!!

Capítulo 8:
Jace.
¡Buenas a todos! Llevaba un tiempo queriendo contar la historia, pero Marta y Silvia siempre acaparan la narración ¬¬.
Antes de empezar voy a hacer un breve resumen de lo que levamos hasta ahora… Hace eones, toda la energía del universo se halla concentrada en un punto. Este punto explotó y creó el universo. Y, de repente, estamos en este punto de la historia. Luque se había ido, pero todos sabíamos que volvería, por lo que nos entrenábamos para derrotarlo de una vez por todas. Incuso Javi trabajaba, porque se había quedado sin harén y le teníamos prohibido fabricar más brujas.
Nuestros miedos se vieron confirmados un día que a Javi le llegó una nota. Estábamos charlando telepáticamente para matar el tiempo, porque estábamos aburridos, y probando los nuevos juegos que habíamos instalado. Vamos, que Marta le estaba pegando una paliza a Silvia en un juego de las pompitas.
Marta: Peke, déjalo, eres muy mala.
Silvia: ¡Te odio! ¡Otra vez, que ahora sí que te gano!
*Javi se ha conectado*

Javi: ¡Chicos! Menos mal que estáis aquí.
*Anabel ha enviado un zumbido*
Silvia: ¿Qué pasa, Javi?
Javi: pues que hoy ha ocurrido algo. Como cada día, una lechuza ha entrado por la ventana para traer el correo y ha llegado una carta de nuestro amigo Luque.
Marta: ¿Nuestro amigo Luque? No recuerdo tener a ningún amigo Luque… ni siquiera en el Facebook.
Silvia: Marte, se refiere a la sirenita rechoncha.
Marta: ¡Ah, claro! ¿Y has abierto la carta?
Javier: No, gracias al entrenamiento que he recibido me ha dado por pensar antes (y eso que a mí me da miedo pensar) y he considerado que era mejor echarle un hechizo para averiguar si es una bomba o una trampa.
Silvia: ¡Qué bien pensado, Javi! ¿Y qué resultados has tenido?
Javi: no, si al final me he dado cuenta de que yo no sé hacer ese hechizo.
Jace: Pregunta a tu hijo, que es más listo que tú. Lo cual, claro, no es difícil.
Javi: Te he oído ¬¬. Se lo iba a decir, pero es que está viendo unos capítulos de Dora la exploradora. Es una serie nueva, con una canción que le encanta… “mochila, mochila….mochila, mochila (8)”. No lo quería molestar, así que lo abrí.
Marta: ¿Y qué, que dice?
Javi: leo…ejem, ejem…”Wapetón, esta tarde nos vemos a las 12:00 h en el castilo de la Cenicienta, que estará vacío. Tengo una sorpresita para ti. Besos. Tu sirenita. P.D: No llevaré ropa interior” ; creo que sería interesante ir.
Jace: No creo que debas ir… podría ser peligroso.
Javi: ¡Pero tenemos que ir! ¡Qué no llevará ropa interior! Digo… porque así podremos averiguar sus perversos planes.
Silvia: Podríamos ir todos. Te acompañaremos por si estás en apuros. Ya no me quedan muchos vampiritos, pero iremos con Eva y J.E.
Marta: mm…J.E.
Jace: mmm… Eva.
*Anabel ha enviado un zumbido*
Marta: Si, Anabel, tú también puedes venir. Así descubrimos más acerca de tus poderes, aparte de crecer muy deprisa y mandar a personas volando de una patada.
Javi: Si, aunque Luque conoce nuestro sistema de comunicación…Tendremos que hablar por privados.
Y así lo hicimos. A los 12 de la noche fuimos al castillo de la Cenicienta Javi, Silvia, Eva, J.E., Marta, Anabel, yo y un José María con la cabeza vendada. Se había dado cabezazos contra los barrotes del parque infantil la decimo-séptima vez que escuchó “(8) Mochila, mochila(8)”. Javi entró solo mientras los demás rodeábamos el perímetro, como si supiéramos lo que estábamos haciendo.
Una vez que Javi encontró a la sirenita nos puso la cam para que viésemos lo que estaba pasando.
-Me alegra que hayas venido esta noche, Javi –le saludó nuestro enemigo, jugueteando con un mechón de pelo, que se había dejado largo.
-Dijiste que no llevarías ropa interior, je, je…
-Precisamente…
En ese momento, dejamos de ver imágenes..
Silvia: ¿Qué ha pasado?
Jace: Parece que se ha jodido la cam…
J.E.: como consejero, si me permiten aconsejarles, aconsejaría entrar a buscar al señorito Javi.
*Anabel ha enviado un zumbido*
Javi: Chicos, no hace falta…lo siento pero… ¡No tiene genitales!
*Javi ha cambiado su estado a “en el lado oscuro”*
Todos nos reunimos detrás de unos arbustos, porque la conexión telepática no era segura.
-¿Pero qué es lo que ha pasado?- preguntó Silvia
-Pues parece que Luque ha seducido a mi padre y se ha hecho malo –aclaró José María.
-¡Qué mamón! –dijo Anabel.
-¡Jace! Mira, sus primeras palabras-dijo Marta, emocionada. Yo, particularmente, hubiese preferido que fuesen papá o mamá, pero bueno…
Discutimos un plan para traer de vuelta a Javi, pero todos sabíamos la verdad: si no lo conseguíamos, tendríamos que matarlo. A mí, particularmente no me importaba, pero parecía que las chicas le tenían algo de aprecio, vete tú a saber porqué. Así que entramos en el castillo de la Cenicienta, dispuestos a luchar a vida o muerte cuando oímos un grito y Javi salió de una habitación sacudiéndose las manos.
-¡AH, chicos! Estáis aquí. Bah, vámonos a casa –dijo Javi, tan normal.
-¡pero Javi! ¿Qué ha pasado?
-Nada, que al final tuve que matar a Luque
Todos nos quedamos sorprendidos.
-¿Porqué? –Preguntó Eva- ¿Qué te ha hecho cambiar de opinión?
-Pues verás –respondió el mago-. Eso de que no tenga genitales puede dar mucho morbo, pero… ¿por dónde?
Todos nos relajamos, pero Marta no se lo terminaba de creer?
-¿Y cómo sabernos que no es un truco? –quiso saber.
-porque ya lo he dicho… ¿por dónde?
Viniendo de Javi, esa era una buena respuesta. O, al menos, una convincente.
-Solo una pregunta más… si no tenía genitales ¿por dónde meaba?
-No quieras saberlo –respondió Javi.
-¡Yo sí, yo sí! –dijo Marta. Empezó a ponerse pesada hasta que Javi se lo dijo al oído.
Entonces Marta se puso a darse cabezazos contra la pared gritando: “-¡Tengo que quitarme esa imagen de la cabeza!”
Después, como se sentía sola, empezó a cantar (8) mochila, mochila (8) y José María se le unió.
Al final los tuvimos que llevar al hospital con una conmoción cerebral. Eso marcó la vida del joven José María. Pero esa ya es otra historia.


No hay comentarios:

Publicar un comentario